LA HISTERIA DE LA HISTORIA

POR H. ELIEL PÉREZ CERVANTES

A partir de la segunda mitad del siglo XX, una parte de la población mundial se encontraba inmersa en una revolución generacional que parecía estar destinada a reformar las estructuras políticas, económicas y sociales hasta entonces vigentes. Era y sigue siendo un sector minoritario, disperso en diversos países.

Pero la perspectiva del mundo en que vivían estaba en sintonía y sus acciones daban impulso a un cambio radical de paradigma que, era posible, conduciría a una emancipación en todos los aspectos de la vida social…

No obstante, la configuración de la realidad social era un tema que parecía lejano y «ajeno» para la mayoría de las personas, «es cosa de juventud», dicen, decían, «ya se les pasará».

Y es que generalmente se da por sentado que la realidad simplemente “fluye”, que las cosas pasan espontáneamente y que duran lo que tienen que durar. Se cree que el tiempo es algo lineal y que el transcurrir de las horas sólo tiene sentido si mide la duración de los propios actos. Pero no es así.

Todo indica que el hecho de surgir y desarrollarse en una civilización que exalta tanto el individualismo en un sentido materialista, ha tenido como consecuencia la producción y reproducción de un egocentrismo que aísla a las personas entre si.

Esta forma de pensar es al mismo tiempo Causa y Efecto. Por un lado es causa de la apatía que se ha propagado como una epidemia en la sociedad, con el fin de dispersar la fuerza que adquiriría la gente al unirse entorno a causas sociales; y por otro lado, es efecto de un sistemático proceso de individualización del Ser Humano. A esto se le llama pulverización o atomización de la sociedad (la conversión del todo en sus partes).

A nivel de política educativa en America Latina, es evidente que la masa poblacional es mantenida en bajos niveles de escolaridad y cultura (Tercer grado de secundaria es el nivel promedio de escolaridad en México -INEGI 2014-), lo cual es incomprensible en un país que aspira a entrar al «primer mundo».

Pareciera que tal rezago educativo es intencional, pues cumple la función de dificultar el desarrollo de sociedades del conocimiento en las zonas del planeta dedicadas a la producción de materias primas, ¿que cómo repercute algo así en el mundo real? el sistemático subdesarrollo industrial de los países del «tercer mundo».

Dicho fenómeno es explicado por la Teoría de la Dependencia, desarrollada por los investigadores de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL -organismo filial a la ONU-) a mediados del siglo 20, y no obstante su conocimiento y la gravedad de sus consecuencias, la mayoría de los gobiernos de la región insiste en propagar y aplicar irracionalmente y sin visión de largo plazo, una doctrina económica, el neoliberalismo, que acentúa y agrava dicho fenómeno, pero pocas o ninguna medida que tienda a contrarrestarlo.

Como decíamos en la primera parte, Foucault vio dicho fenómeno como parte de una estrategia general, cuyo objetivo era el procesamiento técnico de los individuos; un proceso que no toma en cuenta nacionalidades ni fronteras, e implica, ni más ni menos, la producción y reproducción de una sociedad moldeada en función de las variables económicas.

Otro ejemplo de esta administración sistemática de nuestra especie por parte de las élites, radica, como hemos visto, en la manipulación de las masas entorno a las guerras, es decir, el uso de la historia como arma política.

A partir de los años 50’s se intensificó la aplicación de una estrategia que serviría como válvula de escape para el desfogue e intervención a gran escala de una humanidad traumatizada, que en menos de medio siglo había presenciado 2 guerras mundiales y sus aterradores efectos en la población. El miedo tenía su fundamento en eventos catastróficos de la realidad, se tenía, por ejemplo, la certeza de un planeta con ciudades y regiones enteras en ruinas, e incluso con residuos de radioactividad como en Hiroshima y Nagasaki.

La conciencia colectiva tiene como referencia de los años 60’s y 70’s su colorida psicodelia, su contagiosa rebeldía y su aparente halo de ruptura generacional, sin embargo, fue en esa época en que se acentuaron procesos paralelos que configuraron la realidad de las generaciones siguientes, por ejemplo:

* El fomento de nuevos patrones o hábitos de consumo comercial,

* La propagación de nuevas formas de entretenimiento audiovisual (cuyo principal objetivo era la administración de una nueva forma de pensar, basada en temas superficiales como el «mundo del espectáculo» y noticias insustanciales o de poca relevancia),

* Nuevas formas de expresión musical para las masas,

* Nuevas formas de expresión y ejercicio de la sexualidad (la «invensión» y distribución masiva de la pildora anticonceptiva se dio en estos años -60’s y 70’s),

* Así como la masificación del consumo de drogas alucinógenas y psicoactivas, etc.

Desde la perspectiva de la Pedagogía Critica, cada uno de esos procesos es ejemplo de aplicación de la ingeniería social con un enfoque de dominación. De acuerdo a ello, el objetivo de los mismos era (y aun es) el derrumbe de la cimentación cultural de las sociedades, es decir, procesos de ruptura con los principios fundamentales de cada sociedad, no sólo escalas de valores sino también normas de convivencia, usos y costumbres, códigos de honor y respeto entre personas y entre generaciones, usos del lenguaje, etc.

Todas las «transculturaciones» (desde el Halloween hasta la música pop) tienen esa intención: sustituir los puntos referenciales de la sociedad.

¿Pero por qué desplegar una «estrategia» de esas características?

Porque como decíamos al principio, para entonces, amplios sectores de la población mundial ya habían comenzado a movilizarse por diversas y muy legítimas causas; entre ellas, para defender y fomentar el respeto a los derechos humanos, y como causa en busca de ser un legado generacional: detener la guerra entre las naciones. Dar una oportunidad a la Paz.

Las generaciones que se movilizaron en ese entonces ya se habían dado cuenta que la guerra en si misma es una forma de intimidación a escala planetaria, no sólo entre gobiernos, sino de los gobiernos hacia sus poblaciones. Sabían que la violencia de estado abría y abre la posibilidad de regímenes autoritarios que, basados en su poder de fuego suplantan el poder público… ¿te suena?

La humanidad estaba presenciando una revolución de enormes dimensiones e implicaciones. Millones de personas en muchas partes del mundo, comenzaban a poner en práctica sus libertades civiles (expresión, asociación, tránsito, etc.), daban cause a movimientos sociales con diversas causas, salían a las calles y se reunían en los espacios públicos de sus respectivas ciudades. Entre otras formas de manifestación, organizaban conciertos, marchas, foros culturales y espacios o medios en los que dialogaban sobre lo que estaba pasando en su país y en el mundo.

De aquellos encuentros, así como del devenir de relaciones y circunstancias, surgieron individuos, grupos, organizaciones e incluso instituciones que con el tiempo ayudarían de diversas maneras a democratizar la vida de sus respectivas sociedades.

La oposición generalizada era contra los rasgos autoritarios del Estado y por la voracidad industrial causada por lo que ellos ya conocían como capitalismo. Era un llamado a entender, de una vez por todas, que ese modelo económico estaba construyendo, desde hacía ya muchas generaciones, una estructura social mecanizada y des humanizante, que de no controlar terminaría controlándonos.

El fascismo era lo que hoy es la falsa democracia, un régimen tiránico contra el que es necesario oponerse. Y así lo hacían, se unían para oponerle resistencia, proponiendo pacíficamente una serie de cambios en todos los ámbitos de interés público… sólo que eso, pedir cambios y pedir justicia, para todo gobierno autoritario es una declaración de guerra.

El ímpetu natural de la juventud, así como la toma de consciencia de las sociedades en diversos países, amenazaba con causar una fractura en la estructura de dominación a nivel mundial, así que había que retomar el control dando un golpe de fuerza… por ejemplo en…

México, 2 de octubre de 1968…

POST TENEBRAS, SPERO LUCEM

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